miércoles, 21 de marzo de 2018

Yuka







Vuelvo a rescatar otra cosa que escribí hace tiempo. Recuerdo perfectamente esa noche, porque estaba atacadísima porque mi gata no estaba bien, y no entendía que podía pasarle. Me pasé toda esa noche en vela preocupada.

Tenía tanto miedo de no saber a qué atenerme, que le escribí esto.   Por suerte estuvo conmigo unos meses más, hasta que finalmente tuvo que marcharse.

_______________________________________________

Son las 2 de la madrugada y aquí estoy, dándote agua.


Antes de empezar a escribir esto, me dije que no lloraría... por eso de no preocuparte. Porque sí, los animales sabéis perfectamente cuando alguien está pasándolo mal. Pero acabo de empezar, y ya he roto con esa cláusula que me había puesto.

Y es que no puedo evitarlo. Hace unos 11 años, iba con mis padres paseando por un parque, cerca de mi casa. Y ahí estaba Jose, un hombre que vivía en la calle, junto a 3 pequeños gatetes que no llegarían ni al mes de vida. 

Te llevé conmigo. Recuerdo el camino a casa llevándote en la palma de mi mano, que era lo que ocupabas. Y la cara de alegría de mi madre en cuanto nos vio entrar por la puerta.

Ambas sabemos que no eres la gata más cariñosa del mundo, pero sí has estado conmigo cuando tenías que estar. Y ya es más de lo que puedo decir de muchas personas. 

Llevaba dos días notándote rara, pensé que era el calor. Pero hoy he sabido que no estabas bien. Te conozco demasiado. 

Estás en mi cama ahora, tumbada. Sé que no voy a dormir hoy, porque quiero estar pendiente de ti. Darte de beber, probar a comer algo... y disfrutar de tí. 

No sé lo que tienes, no sé lo que te pasa. Pero jamás te había visto así. Y aunque mañana a primera hora van a verte... no sé. Es esa sensación dentro de mi de que.. esta va a ser nuestra última noche. 

¿Sabes por qué te puse Yuka? Una vez soñé que me encontraba a un gato por la calle y cosas de la vida, te llamaba así. Y una semana después, apareciste tú. Para que luego digan que los sueños no se hacen realidad.


Te quiero, gordísima. Gracias por acompañarme todos estos años. Nunca te estaré lo suficientemente agradecida.


No hay comentarios:

Publicar un comentario