lunes, 14 de abril de 2014

Esto es así.

"Que no te sorprenda que en Madrid, todos están cansadísimos, y que si no has quedado con alguien, por lo menos con dos o tres meses de antelación, ni se te ocurra hacerlo.

Porque en Madrid eso de “en 15 minutos nos vemos”, no pasa. Aunque si lo consigues, ten en cuenta que, en Madrid, entre semana – incluso en algunos casos en fin de semana-, difícilmente podrás ver a ninguno de ellos. Porque si quedan a las 8 a tomar una cerveza, créeme que a las 10 ya tendrán otro plan,- de otras dos horas exactamente- o, directamente, tendrán que tomar cuatro metros, siete cercanías y un par de taxis para poder llegar a casa a cenar a una hora razonable.

Y esto no es porque decidamos juntarnos con madrileños que vivan en el extrarradio más lejano de la provincia, sino porque aquí, el termino “al lado” supone, una distancia media de 40 minutos en metro."

martes, 1 de abril de 2014

ZB

                                                   Mi cervezaaaaaa”



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 Hora 5: Fiebre, convulsiones, demencia leve, vómitos, dolor intenso en las articulaciones.

Hora 8: Aumento de la demencia, pérdida de la coordinación muscular.

Hora 11: Parálisis de la zona inferior del cuerpo. Entumecimiento general, disminución de la frecuencia cardíaca.

Hora 16: Coma.

Hora 20: Parada cardíaca. Actividad cerebral nula.

Hora 23: Resurrección.




Tampoco hay tanta diferencia entre terminar borracho una noche de fiesta, y convertirse en zombi.  

domingo, 23 de marzo de 2014

Un día más.

"Ahora me acercaré a ella y no dejaré de mirarla hasta que se levante y nuestros ojos se encuentren en silencio.  Así podremos expresar lo que sentimos sin necesidad de hablar.

Será una mirada intensa, de esas que estremecen el alma. Nos besaremos. Después nos separaremos un poco y yo le daré unos cuantos besos pequeños en los ojos, en la nariz, en las mejillas, en la frente y, por último, de nuevo en los labios.

Al vernos, los pasajeros del tranvía nos aplaudirán como locos. Se oirá una música, el tranvía se parará y nosotros bajaremos y nos perderemos en la ciudad. 

Créditos, las luces se encenderán y la gente saldrá conmovida del cine". 




Pero en cambio no sucedió nada. permanecí como siempre a una cierta distancia. No hubo ni música ni aplausos, sólo los cristales empañados del tranvía. 


-Fabio Volo-