sábado, 29 de octubre de 2016
Cambios
Acabo de llegar a mi casa y tenía muchas ganas de escribir algo así.
Siempre he sido una persona muy tímida, y lo sigo siendo. Pero tímida nivel, apenas hablar con nadie. Tener pánico a hablar con la gente, vaya.
Era de darle mil vueltas a todo. No actuar. Tener miedo a los cambios. Miedo a conocer gente nueva. De salir de mi zona de confort. No sé.
Y de repente algo cambia. Y me da por irme de viaje a Pontevedra sin planear nada. Simplemente ella y yo, y la repentina idea de... ¿ por qué no vamos?
Y fuimos.
Y tenía que ser con ella. Mi compañera de todo. La que más me ha cambiado. La que ha hecho de mi una persona totalmente nueva. A la que quiero una barbaridad.
O ir a las 23h a un parque a patinar, y que se me acerquen dos chicas que no conozco de nada a decirme " vente a tomar algo con nosotras y otros amigos". Y oye, tampoco pierdo nada. Todo lo contrario, me lo pasé de lujo con ellos.
O este viernes, que decidí pasar toda la noche en la calle en compañía de una persona a la cual sólo había visto una vez, Y fue una pasada perderse por Madrid, y hablar de mil cosas, y conocerse más.
O ver que de repente tengo un nuevo grupo de amigos, que poco a poco están cambiando mi forma de ver las cosas. Que me hacen ser más espontánea, más loca, más feliz. Y más tatuada también. Y que raro es el finde que no les veo. Porque les adoro.
Que alguien me pare por la calle a venderme x cosa, y acabar contándonos nuestra vida.
Ponerme una noche delante del espejo, y cortarme el pelo.. Y ponérmelo negrísimo. Porque sí, Porque justo en ese momento me apetece. Y ya está.
Y joder, irme a Bratislava. Ya mismo.
Estas ganas tan grandes de vivir. Y de verdad, es una sensación tan increíble. Y me siento tan feliz de ser así, que tenía que escribirlo. Para que no se me olvide nunca.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
