![]() |
| IG: Serha_photo |
Dicen que la vida es el mayor regalo
que tenemos, y estoy de acuerdo con ello. Lástima que no sepamos
apreciarlo bien.
Presumimos de amplio vocabulario. Se nos llena la boca diciendo “libre”, “disfrutar”, el “aquí y ahora” cuando la realidad es que no tenemos ni puta idea de lo que esas palabras quieren decir.
No somos libres, cuando vivimos esclavizados por la sociedad. Cuando nos importa más el encajar, el caer bien, en ganar la aprobación de segundas y terceras personas como un perro después de recoger la pelota y espera una palmadita en la cabeza.
No somos libres cuando dejamos de ser nosotros mismos, y dejamos de hacer las cosas que DE VERDAD nos llenan. De vestir como NOS DA LA GANA, de decir SÍ cuando quieres, y NO cuando no quieres.
No, no disfrutamos cuando damos más importancia a la persona que está detrás de una pantalla que a la que está delante de nosotros, ni cuando luchamos entre empujones para conseguir la mejor foto en vez de cerrar los ojos y dejar que la música te mueva y erice tu piel en un concierto.
No disfrutamos cuando el miedo o la vergüenza se apoderan de nosotros y nos impiden actuar. Tampoco disfrutamos cuando no sabemos apreciar los silencios en compañía,con lo bonitos que son.
Y no, eso del “aquí y ahora” tampoco lo llevamos bien. Y es una pena, porque ningún día se repite. Nos despertamos por la mañana y el contador está a cero, no podemos volver atrás.
Así que aprovechemos esto. Dejemos de perder el tiempo haciendo lo que se supone que debemos hacer porque “es lo que toca”, lo que está “bien visto”. ¿Bien visto para quién? Qué absurdo.
Haz lo que a ti te llene. Y por mucho que los demás te digan que eso no tiene salidas, que es una estupidez, que para qué eso pudiendo hacer otras cosas... hazlo con más ganas aún. Ante todo somos personas,no máquinas de hacer dinero. No confundamos trabajar para vivir con vivir para trabajar, porque son dos conceptos muy diferentes. Está genial ser un inconformista, pero no permitamos que algo tan vano como es el dinero nos pudra y deje nuestras pasiones en segundo lugar, pues son ellas quienes nos eligen. Sé capaz de coger esa pasión, ese sueño que te eligió. No dejes que se escape.
Ríe, canta,baila, llora, odia, quiere... siente cuando tengas la necesidad de sentir. ¿Que te miran? ¿Que te juzgan? ¿Que hablan? Perfecto, que lo hagan. Lo que nadie te dice es que en realidad se mueren de envidia porque les gustaría ser un poco tú. Porque cuando tú tienes la suficiente confianza y amor en ti mismo como para hacer lo que haces, el resto se quedan en el intento. En el quiero, pero no debo. Y volvemos a lo mismo, ¿Por qué? ¿Qué intentas demostrar y a quien? ¿Qué ganas?
Que no se adueñe de nosotros el “Quizá debería”. Nos mata.
Nos escondemos detrás de él cuando queremos quitarle importancia a cosas que sí la tienen.
Presumimos de amplio vocabulario. Se nos llena la boca diciendo “libre”, “disfrutar”, el “aquí y ahora” cuando la realidad es que no tenemos ni puta idea de lo que esas palabras quieren decir.
No somos libres, cuando vivimos esclavizados por la sociedad. Cuando nos importa más el encajar, el caer bien, en ganar la aprobación de segundas y terceras personas como un perro después de recoger la pelota y espera una palmadita en la cabeza.
No somos libres cuando dejamos de ser nosotros mismos, y dejamos de hacer las cosas que DE VERDAD nos llenan. De vestir como NOS DA LA GANA, de decir SÍ cuando quieres, y NO cuando no quieres.
No, no disfrutamos cuando damos más importancia a la persona que está detrás de una pantalla que a la que está delante de nosotros, ni cuando luchamos entre empujones para conseguir la mejor foto en vez de cerrar los ojos y dejar que la música te mueva y erice tu piel en un concierto.
No disfrutamos cuando el miedo o la vergüenza se apoderan de nosotros y nos impiden actuar. Tampoco disfrutamos cuando no sabemos apreciar los silencios en compañía,con lo bonitos que son.
Y no, eso del “aquí y ahora” tampoco lo llevamos bien. Y es una pena, porque ningún día se repite. Nos despertamos por la mañana y el contador está a cero, no podemos volver atrás.
Así que aprovechemos esto. Dejemos de perder el tiempo haciendo lo que se supone que debemos hacer porque “es lo que toca”, lo que está “bien visto”. ¿Bien visto para quién? Qué absurdo.
Haz lo que a ti te llene. Y por mucho que los demás te digan que eso no tiene salidas, que es una estupidez, que para qué eso pudiendo hacer otras cosas... hazlo con más ganas aún. Ante todo somos personas,no máquinas de hacer dinero. No confundamos trabajar para vivir con vivir para trabajar, porque son dos conceptos muy diferentes. Está genial ser un inconformista, pero no permitamos que algo tan vano como es el dinero nos pudra y deje nuestras pasiones en segundo lugar, pues son ellas quienes nos eligen. Sé capaz de coger esa pasión, ese sueño que te eligió. No dejes que se escape.
Ríe, canta,baila, llora, odia, quiere... siente cuando tengas la necesidad de sentir. ¿Que te miran? ¿Que te juzgan? ¿Que hablan? Perfecto, que lo hagan. Lo que nadie te dice es que en realidad se mueren de envidia porque les gustaría ser un poco tú. Porque cuando tú tienes la suficiente confianza y amor en ti mismo como para hacer lo que haces, el resto se quedan en el intento. En el quiero, pero no debo. Y volvemos a lo mismo, ¿Por qué? ¿Qué intentas demostrar y a quien? ¿Qué ganas?
Que no se adueñe de nosotros el “Quizá debería”. Nos mata.
Nos escondemos detrás de él cuando queremos quitarle importancia a cosas que sí la tienen.
Quizá debería hacer ese viaje.
Quizá debería cambiar de trabajo.
Quizá debería meterme en ese curso.
Quizá debería decirte de una vez que te quiero.
Quizá debería...
Que nuestras últimas palabras no sean
“Ojalá hubiese...”.
Despierta.
Despierta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario